Argentina
México
España

 

Gourmet22/01/2016

Cantineros: no mixólogos

La etiqueta del mixólogo y sus espectaculares excesos nos ha hecho olvidar a ese viejo amigo: el cantinero. Volvamos a él.

He aquí una buena prueba para tu cantinero: hazlo preparar un medias de seda perfecto: ginebra o tequila, crema blanca, leche evaporada, jarabe, canela en polvo y una cereza. O somételo a reproducir algunos de esos cocteles sibilantes que han adoptado, quién sabe por qué, nombres del reino animal, como la cucaracha, que trae brandy, tequila, vodka y kaluha, la lagartija –vodka, yerbabuena, jarabe, limón, agua mineral–, la inveterada paloma –refresco de toronja y tequila– y su siguiente escalón: el perro salado –lo mismo, pero con limón y sal–, el búfalo –tequila con refresco de tamarindo (Jarritos, según quieren los puristas)– y el velocísimo colibrí: campari, anís y unas gotitas de bitters; nombres del reino mineral, como la sólida piedra, que viene con tequila, anís y fernet; y hasta del sobrenatural, como el vampiro, mezcolanza de tequila, sangrita y refresco de toronja... Ésos son cantineros, no mixólogos. Los cantineros tienen calle; los mixólogos, diplomas.

En cantinas como la Buenos Aires (Motolinía y 5 de mayo), la Vaquita (Mesones e Isabel la Católica) y laResurrección (Mesones casi con Callejón de Mesones) hay cantineros, no mixólogos.

ALONSO RUVALCABA

¿Te gustó? Compártelo o deja tu comentario